Letras de una noche lluviosa a las 12:28 a.m.

La noche empieza, el Sol hace mucho que ya se metió y la inspiración comienza a germinar cual planta en presencia del alba; el escritor tiene ideas, aunque dispersas y un poco difusas están. Que el esfuerzo no sea en vano, con un poco de mala ortografía y un café cargado a la mano me dispongo a comenzar.
Proyectos, planes y nuevos caminos; personalmente no soy fan de planear las cosas ni de hacer proyectos, pero sí de recorrer nuevos senderos, a veces las circunstancias son propicias para que uno decida tomar nuevas rutas y decirse a uno mismo "¿porqué no?", y lo haces, y te sorprendes de el vasto océano de cosas de las que te estabas perdiendo hace 2 meses antes de aventurarte a éste nuevo camino, y dices "pues no está tan mal ja ja" con una ligera carcajada e ironía en tus bolsillos, puesto que así como cosas muy geniales presencias, también un par de problemas y estrés se atraviesa. Todo es para y por la aventura.

Pues algo así su no tan mozo escritor está atravesando y digiriendo, cambios, transiciones y saltos son palabras digeribles; sin embargo, la experiencia nadie te la quita, y menos cuando la vida te abofetea con la absurda realidad y unos cuantos chapuzones de pasado para que te avives y te levantes de la zona de confort.
Todo aquel que aquí haya tenido la hazaña de llegar sin vomitar ya sabrá que la vida es rara, caprichosa y a veces (y con justa razón) un poco cruel. Peter comienza una carrera de medicina, las mañanas brillan, la gente le sonríe y los pájaros cantan, básicamente el fulgor de sus nuevos planes y su prospecto de vida se abalanzan sobre el mundo, pero nadie le avisó que la vida no es un paseo por el parque, es una excursión, una aventura por el bosque, donde o te puede salir un oso con un hambre abismal o simplemente un conejito que -¡¡Oh mai gah!!- trae en su boca una barrita energética para cuando andes por ahí en el bosque sin nada qué comer. Peter termina solo, con sus padres muertos, su corazón roto y una carrera trunca por seguir al "amor de su vida". El ocaso se aproxima, Peter planea salir de su horroroso trabajo mal pagado, evadir a su inaguantable jefe, ir a la farmacia, comprar unas pastillas para la ansiedad -que hasta ahora sus decisiones y las vueltas de la vida le han provocado- e irse a dormir... De repente, sus ojos logran divisar una trotamundos de entre el mar de cajitas farmacéuticas, un destello de lucidez se divisa, de la chica salían palabras mientras él idiotizado estaba por tal impresión que ella le dejó, nuestro Peter podrá ser despistado pero no un tonto y decide aprovechar ésta magnifica oportunidad y hablarle, las horas pasan, los pies se cansan y cientos de palabras son dichas. Pasan 6 meses de una montaña rusa de emociones con la chica trotamundos, Peter no sabe lo que pasa con esta chica pero decide gozar las memorias que se crean cada que se juntan ella y el. Los meses pasan y nuestro muchacho se encuentra en un puesto de trabajo bien pagado, cursando una carrera de letras y teniendo una relación con Lucy, nuestra muchacha trotamundos, 77 días pasan y la relación acaba, pero nuestro muchacho no se desilusiona porque ya aprendió, las cosas suceden y no hay de otra mas que pararse, sacudirse y seguir caminando, que igual y el próximo año Peter se encuentra en una estación espacial haciendo experimentos para la NASA o perdido en el desierto del Sahara, quien sabe, esta vida es muy caprichosa, y el azar es tan mágico como aterrador.
Y a eso es lo que voy, a pesar de las inquietudes y las horrorosas cosas con las que te puedes topar, siempre habrá otra lado de la moneda que aunque no quieras, siempre terminarás viendo, eso sí, si te das la oportunidad de asomarte en esto que he decidido llamar la esquina de los sucesos, esos sí o no que siempre se presentan, esas oportunidades que pareciera que no son nada y lo terminan siendo todo. ¡La moneda de la vida en el aire está señoras y señores!.

Comentarios

  1. Está bueno compañero, utilizaste varios recursos y un lenguaje fácil de digerir.
    Ojalá nuestro buen amigo, Peter, nunca deje ese pensamiento de victoria tras las derrotas.
    Que no deje de luchar en esta guerra que nos gusta llamar "vida".

    La experiencia es la madre de todas las ciencias...

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